TODO NOMBRE TIENE UN PORQUE...

Todo en esta vida tiene una razón, un por qué, calquier nombre viene por alguna circunstancia... y el nombre de nuestro blog también lo tiene... La temporada pasada fué un mal año para el esqui de travesía en nuestras queridas montañas cantabras. Terminaba 2011 y casi "no habiamos tocado pelo". Y un día en el rocodromo entrenando un poco con un grupo de amigos, y ante una pequeña nevada que se supone había caido en la zona alta de la Cordillera uno de los presentes dijo... Hay nieve, allí hay nieve. Hay que ir! aunque se jodan!... estoy harto de ponerme los esquis encima de la alfombra del salón... aunque se jodan!

Y así ha nacido aunquesejodan.blogspot.com



miércoles, 27 de julio de 2016

Y POR FIN.... LA PALANCA!!!!

Nada mejor para refrescarse en medio de una ola de calor que recordar las rutas de esquí de travesía, añadiendo al Blog esta que había quedado pendiente desde hace tiempo.

Estamos ante una de las rutas más clásicas de esquí en el macizo central. La vuelta circular que se da desde el teleférico del Cable para ascender la Palanca, pasando bajo su cara Norte, tras lo cual descendemos por la vertiente opuesta hacia Jermoso y cerramos el círculo subiendo a la Padiorna,desde la que tenemos un descenso directo hacia el teleférico, nos permite apreciar la belleza de gran parte del macizo.

Es primavera, los días alargan bastante, pero los responsables del teleférico no se dan por enterados. A las 9.30 hs ya hay cola para acceder a la instalación, que inicia su actividad a las 10 hs. Sobre las 10.30 hs empezamos la ruta. Es un recorrido largo, por lo que hay que tener muy presente la hora, pues corremos el riesgo de no llegar al último teleférico. Con la salida media hora tarde, empiezo a hacer cálculos pensando que vamos a ir muy justos...

Subimos a Cabaña Verónica en una horita aproximadamente. Allí nos encontramos con los máquinas -Seco, Pelayo, Molus y compañía-, que van a dedicar la jornada a disfrutar placidamente de la montaña. Nosotros paramos lo justo para comer algo y nos despedimos apresurados, pues el tiempo sigue corriendo...

Aquí tenemos a Tinín y a Felipe, este último metiendo tripa para la foto, jejeje. Menudo día para Tinín, ya que era su primera visita al macizo, y la iba a hacer a lo grande.


Superamos el terreno caótico que sigue a Cabaña Verónica, pasando la Collada Blanca -debajo de la Torre del mismo nombre-, y las pequeñas colladas que delimitan el hoyo por el que se asciende al Llambrión. Para no dar mucho rodeo, tras la primera colladina hay que evitar el descenso directo que sale hacia la derecha que va a parar al Hoyo Grande Cimero de Dobresengros, pues es preferible seguir de frente -haciendo alguna ceta- para acceder a la parte superior de la canal de Dobresengros en la zona que se ubica bajo la cara Norte de la Palanca.

Aquí tuvimos un pequeño incidente que casi nos fastidia la jornada. En vez de descender con las pieles puestas hacia el hoyo superior bajo la Palanca, optamos por bajar sin pieles hacia otro hoyo, con la finalidad de esquiar un poco. La cosa es que terminamos en una pala helada, donde teníamos que tallar una plataforma precaria para quitarnos los esquís y poder poner las pieles, con la finalidad de recuperar la altura perdida respecto lo que hubiera sido el camino a seguir. En medio de la operación, uno de los esquís decidió descender hacia un Hoyo, cayendo por un cortado. Felipe encabezó la operación de rescate y pudo recuperar el esquí, que había caído sin tocar ninguna roca y se había clavado en nieve blanda sin sufrir daño alguno.... fiuuuuuuuuuuu.... que suerte!!! Hacer la ruta a pata y con crampones no hubiera sido lo mismo, jejeje.

En la foto se ve a Felipe en la zona donde había caído el esquí.


Solventado el percance, recuperamos la senda correcta y pasamos bajo la cara Norte de la Palanca, pues el ascenso se realiza por la arista Noroeste.


Pedazo paredón el de la Palanca. Por aquí tiene líneas de escalada invernal muy guapas.


Siempre mirando el reloj, ponemos la directa hacia la cumbre. Aquí me tocó sudar la gota gorda.


Aquí se intuye muy bien como se gana la arista de la Palanca.


Ganamos la arista, la cual tiene siempre un aspecto bellísimo


Subimos por la misma con esquís hasta un pequeño llano donde nos ponemos los crampones. La nieve en la arista está dura y es mejor hacer la transición en un lugar cómodo.


Vistazo de la arista cimera, con las características cornisas hacia el Norte.






Desde este mirador, la vista no puede evitar escaparse hacia la estrecha del Friero. Que bonitos recuerdos de esa vía. De paso vamos anticipando el descenso, que se dirige hacia el refugio de Collado Jermoso, el cual se ve 500 metros más abajo en la misma ladera en la que estamos -a la derecha-.


Felipe y Tinín llegando a la cumbre. Eran aproximadamente las 14 hs. Yo seguía a lo mío, pensando en la hora.



Comemos y bebemos en la cima, ya que nos queda bastante recorrido por hacer. Al tiempo, repasamos las cumbres que se aprecian desde este bello mirador. Tampoco nos entretenemos mucho, que no nos apetece baja a Fuente De andando con las botas y porteando los esquís.

La nieve está bien -primavera al principio, un poco más húmeda a mitad de la bajada-, aunque hay que prestar atención a las grietas que empiezan a abrirse en esta época. Desde la cumbre se desciende unos metros hacia el Oeste, tras lo cual se baja directo hacia el refugio -Sur- buscando las sucesivas palas y canales por las que se desciende sin problemas. La mayor dificultad está en dos estrechamientos muy cortos donde la inclinación aumenta, pero controlando un poco los giros, y estando la nieve aceptable, se superan bien.


Menudo estreno en el Central que se está marcando Tinín.


Felipe disfrutando como "gorrino en pocilga" en las palas finales del descenso.


Finalmente llegamos al camino de las colladinas que une la Vega de Liordes con el refugio de Jermoso. Esta es la vista desde el camino de la bajada realizada.


Y ahí está, solitario y colgado en un nido de águilas, el refugio de Collado Jermoso, para mí el más bonito y cuidado de Picos, a lo que se suma el trato dispensado por el guarda -Pablo- y sus compañeros, que es excepcional.


No nos entretenemos mucho. Sigo pensando en la hora. Se me ha metido en la cabeza que la hora de cierre es las 16 hs -en realidad es a las 6 p.m. o 18 hs- y vamos muy justos.

Ponemos pieles y afrontamos el camino de las colladinas.



Felipe me comenta si nos dará tiempo de subir a la Padiorna, pero le comento que andamos mal de tiempo...


Justo cuando estamos llegando a la subida a la Colladina de las Nieves, me doy cuenta de mi error, con lo que, así sin quererlo, acabamos de ganar 2 horitas de margen para llegar al teleférico. Fiuuuuuu.... Al final va a ser que vamos sobrados de tiempo, jejeje. Pues que no se diga, vamos hacia la Padiorna. Aquí el calor aprieta de lo lindo, no corre el aire, y el último tramo se hace durillo.


Finalmente pisamos la cumbre. Allí abajo tenemos Espinama, Pido y Fuente De. Que cerveza más rica nos espera en el valle.


Tinín disfrutando de las vistas desde la cumbre.


Y es que da gusto ver los Picos de Europa nevados.

Vistazo hacia la zona de Lloroza, con el Pico de San Carlos, Horcados rojos, Santa Ana, Peña Vieja y Peña Olvidada.


Mirada hacia el sector del Llambrión -Minas de Carbón, Casiano de Prado, Llambrión, Tiro Tirso, Torre Blanca, Cresterío Tiro Tirso-Madejuno...-, pudiendo ver a la izquierda a la reina de Picos, la Peña Santa.


Bueno, ya hemos disfrutado lo suficiente de la cumbre. Toca calzarse los esquís, los cuales no nos quitaremos hasta nuestra llegada al teleférico.



Y objetivo conseguido!!! Para celebrarlo nos dimos un buen homenaje en el Peña Remoña de Espinama. Fenomenal trabajo chicos!!!



















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